Autoevaluación
Para iniciar esta autoevaluación se citará o mas bien se recordará una frase que se encuentra en la plataforma moodle de la que provienen algunos de los documentos referencia que se utilizaron en este ejercicio académico.
“Colombia consagra formalmente los ideales de la democracia liberal y también la fundamentación filosófica del Estado Social de Derecho. El país posee una Constitución para un “país de ángeles”, que incluye más de noventa derechos fundamentales para los ciudadanos, sin que se haya previsto que se requieren recursos para garantizar su cumplimiento. Esto implica, por ejemplo, que se cambian las reglas tributarias frecuentemente y hasta ahora el resultado ha sido nada más que un aumento en el déficit fiscal.” (Gary Hoskin – Universidad de Los Andes).
Sin el fin de desmeritar la afirmación del doctor Hoskin, yo personalmente tengo una posición contraria, en mi opinión la presencia de los derechos humanos definidos en los primeros cuatro capítulos de la CN no hace referencia a que somos un país de ángeles, la presencia de los mismos ratifican a Colombia como un Estado Social de Derecho (Art. 1).
Aunque se debe agradecer a los constituyentes de 1991 el establecer el Estado Colombiano de esta forma, hay que ser consientes de que este Estado de Derecho no se ha respetado, en primer lugar porque muchas veces las políticas gubernamentales van en contra de esta concepción de Estado, en segundo lugar, debido al desconocimiento de los mismos ciudadanos no solo de los derechos fundamentales sino de cada una de las herramientas para su defensa que se encuentran establecidas en la constitución (Derecho de Petición Art. 23 y Acciones de Tutela Art. 86).
Ahora bien, aunque todos las garantías constitucionales están dadas para la protección de todos estos derechos, el problema radica en el poco conocimiento que de estas garantías tiene la gran mayoría de la población; para muchos lo escrito en la constitución es solo letra muerta debido a que desde el principio no los inquietaron para la apropiación de las leyes, aquello que tantas veces nos fue nombrado en clase como un “Sentimiento Constitucional”.
Es en estas situaciones donde radica la importancia de este tipo de cátedras, indicadas en el Articulo 41 de la CN, pues este conocimiento no solo nos permitirá hacer respetar nuestro derechos, sino también conocer cuales son nuestros deberes como ciudadanos y aun mas importante conocer la forma como funciona, o debería funcionar, el país.
“Colombia consagra formalmente los ideales de la democracia liberal y también la fundamentación filosófica del Estado Social de Derecho. El país posee una Constitución para un “país de ángeles,” que incluye más de noventa derechos fundamentales para los ciudadanos, sin que se haya previsto que se requieren recursos para garantizar su cumplimiento. Esto implica, por ejemplo, que se cambian las reglas tributarias frecuentemente y hasta ahora el resultado ha sido nada más que un aumento en el déficit fiscal.” (Gary Hoskin. Universidad de Los Andes.)
Referendo Presidencial
Hablar de reelección en los países latinoamericanos es hablar de un fenómeno que se ha venido presentando en los últimos años en toda la región. Países como Brasil, Venezuela, Ecuador, Chile y en estos momentos Colombia atraviesan etapas en las cuales la perpetuacion en el poder de algunos mandatarios es el aliciente presente en cada nueva convocatoria a las urnas.
Lamentablemente la Constitución Colombiana durante los últimos 7 años ha sido constantemente atropellada con el fin de lograr este tipo de cosas, en este periodo se ha cambiado ya una ves el articulo 127 de la CN y se aspira a hacerle una nueva modificación.
La primera medida con la cual se logro modificar este articulo fue mediante una reforma política, que además de colaborar a la perpetuación en el poder del primer mandatario, como primer eslabón para la dictadura como lo afirmo el senador Pero, violo el pluralismo político que se encontraba establecido en el Articulo 40 de la CN con la creación del llamado umbral para la personería jurídica de los partidos políticos.
Todo esto sucedió, inclusive después de que el actual mandatario en su campaña hacia su primer periodo presidencial proclamara a todos los vientos su oposición a la reelección; pero drásticamente cambio su discurso una ves llego al poder, en el que en su primer año de gobierno, hizo la aclaración de que 4 años no serían suficientes para lograr su programa de campaña. Ahora la pregunta que surge en estos momentos es: ¿Cuantos periodos presidenciales son necesarios para lograr vencer militarmente a las FARC? ¿Habrá un cuarto y después un quinto periodo presidencial?
Algo para resaltar en el ambiente político de nuestro país, no muy bueno, lo cambiantes que pueden ser las mentalidades políticas de los actores de este entorno; de la misma forma como el presidente Uribe cambio su idea sobre la reelección en el mismo momento en el que llego al poder, muchas otras personalidades del ámbito polito han cambiado durante estos 7 años y en mas de una ocasión de “uribistas” a opositores y viceversa.
Retomando el tema, luego de lograr su primera reelección por la reforma política, la única posibilidad para la perpetuación en el poder del actual mandatario es la iniciativa popular o referendo consagrada en el articulo 170 de la CN que establece la posibilidad de hacer reformas a la constitución siempre y cuando la iniciativa sea firmada por la decima parte del censo electoral y sea votada afirmativamente por la mitad mas uno de los votantes.
Aunque para la mayoría de los partidarios del actual gobierno la aprobación del referendo en el Congreso va “viento en popa”, durante el proceso se han presentado una serie de vicios que le hará pasar un mal momento a los promotores de la iniciativa; hechos como el iniciar a discutir el referendo sin haber aclarado las cuentas, el cambio del texto de referendo que además de permitir la reelección inmediata impide la reelección para quelpos presidentes y ex presidentes que solo hayan ejercido la presidencia en una ocasión. Si la ley ha de respetarse, tal como indica la constitución, lo mas posible es que el referendo presidencial ni siquiera llegue a las urnas.
Al finalizar esta pequeña reflexión de como se han dado los escenarios para la posible reelección presidencial, seria una buena opción hacernos una serie de preguntas que nos permitan dimensionar el actuar de los colombianos frente a este tipo de procesos. Cabria preguntarnos por ejemplo: ¿Por qué los colombianos están de acuerdo con al reelección de nuestro presidente cuando critican tanto la reelección de otros mandatarios en el continente? ¿No son suficientes 50 años de guerra para querer continuarla por muchos años más?
